El Ejército de Tierra tiene previsto reforzar la defensa de Melilla y Ceuta con el despliegue de carros de combate Leopardo 2E, una medida que forma parte de un plan a medio plazo para modernizar y potenciar los medios militares que operan en ambas ciudades autónomas.
En total, se contempla el traslado de cerca de medio centenar de estos vehículos blindados, que sustituirán progresivamente a los actuales Leopard 2A4, en servicio desde hace décadas en unidades como el Regimiento de Caballería Alcántara Nº10, con base en Melilla.
La llegada de los Leopardo 2E, una versión más avanzada en cuanto a protección, potencia de fuego y tecnología, supondrá un importante salto cualitativo en las capacidades de las fuerzas acorazadas desplegadas en la ciudad. Estos carros, de fabricación nacional, están diseñados para operar en condiciones complejas y ofrecen una mayor eficacia en misiones de seguridad, disuasión y defensa del territorio.
El plan del Ejército contempla además la transformación de los Leopard 2A4 actualmente operativos en Melilla, que podrían convertirse en vehículos especializados, como carros limpiaminas tipo Keiler o carros lanzapuentes, en apoyo a las unidades de Ingenieros.
La previsión es que los nuevos Leopardo 2E lleguen a unidades como el Escuadrón Acorazado del RCAC Alcántara nº 10, que actualmente ya opera con una veintena de carros Leopard 2A4, vehículos de casi 60 toneladas armados con cañones de 120 mm.
Este movimiento responde también a la estrategia del Ejército de Tierra de prepararse para la incorporación futura de los nuevos Leopard 2A8, aún más avanzados, que se integrarían inicialmente en brigadas peninsulares como parte del grupo multinacional LEOBEN.
El refuerzo de Melilla con estos nuevos medios acorazados no solo mejora la operatividad de las unidades desplegadas, sino que reafirma el compromiso del Estado con la defensa de la ciudad en un contexto estratégico clave como es el norte de África.