El pasado 20 de marzo, el Congreso de los Diputados aprobó de manera definitiva la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario. El Portavoz de la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE en Melilla, Rafael Robles, ha subrayado la importancia de esta normativa, que se trata de un “hito” legislativo impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez y busca reducir significativamente el desperdicio de alimentos, mejorar la reutilización de los excedentes en la hostelería y sensibilizar a la ciudadanía.
En ese sentido, Robles ha destacado la necesidad de adaptar Melilla a las exigencias de la ley de forma gradual, sin generar un impacto negativo ni para los comercios ni para los ciudadanos. “Desde el PSOE venimos trabajando en este ámbito desde noviembre de 2023, buscando una solución que no fuera traumática para los sectores productivos de la ciudad. Presentamos una moción al Gobierno local del PP que lamentablemente fue rechazada. De haber sido aceptada, Melilla estaría hoy mucho más preparada para cumplir con la nueva ley”, ha explicado.
La ley cuenta con el respaldo del PSOE y los grupos que apoyan al Gobierno central, mientras que el Partido Popular, que en legislaturas anteriores había mostrado su apoyo a estas medidas en el Congreso de los Diputados, finalmente se abstuvo en la votación. Vox, por su parte, se mantuvo en su habitual postura de rechazo.
Entre las principales acciones establecidas por la ley, destaca la obligación para las empresas de la cadena alimentaria, como la distribución de alimentos y la hostelería, de elaborar planes de prevención de pérdidas y desperdicios. Estos planes deberán incorporar medidas que promuevan la reducción de residuos, tanto desde un punto de vista técnico como económico y ambiental, y contar con mecanismos de seguimiento periódico para asegurar su efectividad.
Propuestas locales
En el caso de Melilla, el PSOE lleva tiempo impulsando la sensibilización sobre esta problemática. Desde finales de 2023, los socialistas presentaron una moción que incluía varias propuestas para que la administración local pusiera en marcha medidas informativas y de concienciación entre los comercios de hostelería, supermercados y la ciudadanía en general.
“En nuestros propios eventos, ya estamos poniendo en práctica esta ley, ofreciendo a los asistentes envases para que puedan llevarse los alimentos sobrantes a casa”, detalló Robles.
La moción del PSOE también incluía propuestas concretas para la hostelería y los hogares. En primer lugar, se instaba a los comercios de hostelería a contar con un Plan de Prevención y Reducción de Pérdidas y Desperdicio Alimentario, que permitiera, entre otras cosas, ofrecer a los clientes los sobrantes de sus menús para que los pudieran llevar a casa, la implementación de menús basados en el principio de la ‘no glotonería’, y el establecimiento de medidas para promover la economía circular mediante la reutilización de los productos no vendidos.
Por otro lado, la moción hacía un llamado a la concienciación sobre el desperdicio en los hogares, con medidas prácticas como el uso adecuado del congelador y frigorífico, el aprovechamiento de las ofertas en supermercados, la correcta separación de residuos y la utilización de envases de vidrio.
Responsabilidad colectiva
Desde el PSOE, se ha destacado la importancia de la educación en esta causa. Así, las instituciones locales en manos de los socialistas, como la Delegación del Gobierno y el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, han organizado charlas y actividades en los colegios públicos y concertados de la ciudad para enseñar a los más jóvenes la importancia de reducir y reutilizar los alimentos.
“Esta ley no solo tiene un impacto económico, sino también social y ambiental. La lucha contra el desperdicio alimentario es una responsabilidad colectiva. Los socialistas no solo hemos impulsado esta ley a nivel nacional, sino que seguimos trabajando en Melilla para que todos los sectores estén preparados para aplicarla”, ha concluido Robles.